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Audi g-tron

El potencial de eficiencia puede ser aprovechado incluso de manera más regular, mediante una combinación inteligente de tecnologías acreditadas y combustibles alternativos. Por ejemplo, el Audi A3 Sportback g-tron es el primer modelo de serie de Audi con un sistema de tracción bivalente que incorpora la tecnología innovadora TFSI® con la adaptación al GNC.

Está basado en el acreditado motor TFSI® de 1,4 litros y 4 cilindros, que presenta la culata, el turbocompresor, el sistema de inyección y el catalizador adaptados a las propiedades del gas natural. El gas natural se almacena a 200 bares en 2 depósitos ligeros de alta presión situados en la parte trasera, detrás del depósito de la gasolina. Cada uno contiene 7 kg de GNC (gas natural comprimido). Cuando los 14 kg de gas natural comprimido se agotan y la presión cae por debajo de los 10 bares, el sistema pasa automáticamente a funcionar en TFSI sin que el conductor lo perciba.

En modo GNC, un modelo de Audi con tecnología g-tron recorre la increíble distancia de 400 kilómetros con un consumo extraordinariamente reducido (3,2–3,3 kg CNG/100 km). 1 kg de gas natural contiene tanta energía como 1,5 litros de gasolina. Durante el proceso de combustión, las emisiones de CO2 son entre un 25 y un 30% inferiores que con gasolina. La aceleración y la dinámica no sufren una pérdida significativa. En conjunto, se alcanza una autonomía de 1.300 km aproximadamente, lo que equivale a la distancia entre Berlín y Le Mans o entre Copenhague y Berna. Con esta extraordinaria eficiencia y amplia autonomía, g-tron convence en todos los aspectos.

Sin embargo, Audi va un paso más allá al establecer un nuevo hito en el camino hacia la movilidad con emisiones reducidas de CO2, mediante el proyecto Audi e-gas. El Audi e-gas se produce exclusivamente a partir de recursos renovables. La energía eólica se utiliza para producir hidrógeno a través de la electrolisis, que posteriormente reacciona con el CO2 durante la metanización para producir el Audi e-gas. El CO2 empleado por el sistema Audi e-gas, es el gas de escape de una planta de biometano que trabaja con residuos orgánicos. Esto significa que ya se está produciendo un combustible compatible con el medio ambiente, y que es casi idéntico al gas natural fósil. No obstante, en este caso, las emisiones de CO2 son absorbidas durante la producción de Audi e-gas, con lo que se crea un ciclo cerrado.

Con este completo paquete de medidas efectivas encaminadas a reducir las emisiones de CO2 (desde la obtención del combustible a partir de energías primarias, hasta los vehículos altamente eficientes), Audi demuestra lo fascinantes que pueden ser las tecnologías relacionadas con la sostenibilidad y la movilidad del futuro.

Fuente: audi.com.ar

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